MARCO
TEÓRICO.
En México, dos de cada cinco universitarios
menores de 30 años no tienen empleo o trabajan en la informalidad. Y el 30% de
los parados tiene
formación superior, el doble que, a principios
de la década pasada, según datos oficiales. "La causa de esto no es, como
se suele decir habitualmente, que la formación no es la adecuada para los
puestos que se ofrecen: el origen del problema está la carencia de empleos para
los recién egresados", apunta Manuel Gil Antón, investigador del Colegio
de México.
Ser el candidato más apto no siempre es
suficiente para quedarse con el trabajo. A Luis Enrique León, de 23 años, ya le
ha sucedido. Egresado el año pasado de la carrera de CONTADOR PUBLICO, su
perfil tiene mucha demanda, pero él no logra salir de la espiral de la
creciente falta de oportunidades entre los universitarios mexicanos. "Hay
vacantes, pero si no tienes experiencia te ofrecen muy poco", señala León.
"En México, como en España, nunca antes ha habido tantos muchachos tan
bien formados. Pero la economía no genera puestos para ellos", añade Gil
Antón.
El 80% de los trabajadores mexicanos cobra
menos de 5.000 pesos (265 dólares)", recuerda Gil Antón. "En este
contexto, es muy difícil para los profesionistas: si hace unas décadas una
licenciatura casi garantizaba un coche y una casa en El Pedregal [una de las
zonas acomodadas de la Ciudad de México], hoy es solo un paracaídas que
garantiza no caer en la pobreza".
No hay comentarios.:
Publicar un comentario